El cuaderno de fiado
- Las ventas a cuenta se anotan a mano y el saldo se saca de memoria.
- No sabés con certeza quién te debe ni desde cuándo.
- Cuando el cliente paga, hay que ir venta por venta a ver qué tapa.
- Un pago mal anotado y el saldo queda mal para siempre.
Con ChauPapel: cargás el pago y se imputa solo, de la venta más vieja a la más nueva. Si después lo corregís o lo borrás, el saldo entero se vuelve a calcular — nunca queda nada desincronizado.